Las nuevas amas de casas que aún están descubriendo lo que es la cocina no saben de muchos secretitos que las madres y las abuelas han adquirido con el tiempo y la experiencia.
Existe una manera muy sencilla de saber si el pollo que vas a utilizar está fresco o no. Sólo tienes que levantar la piel del ave para que compruebes si está pegada a la carne. Mientras más pegado está el pellejo significa que ya ha tenido buen tiempo en exhibición.
No te recomendamos utilizarlo porque variará el sabor de tus comidas.
