En Londres están manejando la posibilidad de importar agua de Escocia para poder cocinar. Esta será traída de
las islas Hébridas Exteriores que se encuentran en dicho país para luego ser embotellada y comercializada.
Al parecer no es solo por una razón higiénica, sino que también se dice potencia el sabor de los alimentos y lo que es aún mejor, la extracción de agua de estas zonas hará que las cualidades organolépticas de los animales mejoren. Por otro lado la utilización del agua de grifo obligará a la competencia a bajar sus precios.
Si pensamos en la cantidad de gente que consume agua, es evidente que la idea de Craig Zucker de llevar a cabo este negocio ha sido brillante!.