Es muy común en los recién nacidos sufrir de gases. Es uno de los peores males que padecen desde sus primeros días de vida. Estos gases son los causantes de llantos de hasta dos horas de duración.
Si nuestro hijo sufre de gases debemos recurrir a un especialista para conocer la causa y ver la manera de aliviar el dolor de nuestro bebe.
Modos de prevención:
Procura que al tomar su leche trague lo menos posible de aire.
Si toma biberón, mantén el recipiente en forma vertical para que no entre aire al chupón y cerciórate que éste tenga el tamaño adecuado de agujero.
La leche materna tiene menos lactosa, lo cual produce menos gases, si es posible trata de que tu bebe tome más leche de pecho.
Una vez que tu bebe haya terminado su toma, es importante que eructe, pero si el bebe es propenso a los gases, es mejor ayudarlo a eructar a mitad de la toma y al finalizar.
La mejor postura para ayudarlo con el eructo es echado boca abajo, sobre nuestras piernas y dándole golpecitos en la espalda.
Si nuestro bebe sufre de gases debemos calmarle el dolor con masajes circulares en su estómago.
En algunos casos ayudan mucho las infusiones como el anís, pero consúltalo con tu pediatra.