La rutina en la cama nunca es buena y por lo general, las parejas tienden a aburrirse. y para que la vida sexual que llevas con tu pareja puede salir de esa monotonía debemos agregar un poco creatividad e ingenio. Hay que permitirse ser creativo, animarse a hablar francamente con su pareja para saber lo que a ambos les gusta y lo que no, lo que el otro necesita y cómo, es indispensable para lograr una plena relación sexual con la cual ambos queden satisfecho.
Podemos estimular las zonas erógenas, por ejemplo en la mujer son la boca y el clítoris es donde la sensibilidad y el placer llegan al máximo nivel dado que es una zona de gran irrigación sanguínea y permite a la mujer “sentir” el acto sexual en plenitud.

En cambio para el hombre, las caricias en los genitales, son estímulos que provocan una excitación inmediata. Los hombros, las palmas de la mano, la espalda, el pecho y los pezones son sus otros puntos débiles en la intimidad.
Los juegos sexuales previos al coito son fundamentales para ambos, extendiendo los besos y las caricias por todo el cuerpo, descubriéndose, sin pudor para llegar a la verdadera esencia de cada uno.