Dentro de las actuales tendencias en maquillaje, el rubor ha sido uno de los pocos cosméticos que se han ido quedando fuera del tu listado de “imprescindibles” , cosa que no pasaba en la década de los ochentas donde era el rey.
La verdad es que el rubor, hay que saber cómo y cuándo aplicarlo, sobretodo para no sobrepasarse. Antes de aplicarlo, debes esperar hasta que hayas terminado con todo tu maquillaje y determinar cuánto rubor debes utilizar.
Nunca te pongas rubor en la barbilla. Por lo general, tu cuello es más blanco que el resto de tu cara y lo único que harás será llamar la atención hacia esa zona.
Tampoco nunca utilices un rubor que tenga más de ocho meses de vida o huela mal, sino puede que te provoquen una infección. Si se te pasó la mano con el rubor, ponte un poco de polvo traslúcido para suavizar el color.