Así lo avalan estudios realizados por la Universidad Erasmus de Rotterdam, en Holanda. El estudio indica que na dieta rica en verduras, frutas, pescado azul y aceite de oliva no sólo es recomendable en adultos o ancianos, sino que también favorece el desarrollo saludable de feto.
Los expertos indican que una madre que lleve una dieta mediterránea aumenta considerablemente la salud del futuro bebé y también mantiene bajo control los niveles de su presión sanguínea, un elemento de gran importancia en el parto.
El estudio demostró que en los tres primeros meses de gestación, las mujeres que consumieron una dieta menos sana que la mediterránea, dieron a luz a niños con un peso corporal bajo respecto a lo se considera parámetros normales.