La creencia popular nos lleva a creer que si no consumimos carne entonces nos faltarán proteínas. En general cuando una dice “soy vegetariana” lo primero que nos preguntan es “y de dónde obtienes las proteínas?”, pues esta pregunta resulta de una falta de información de la sociedad de hoy en día y la permanencia de ciertos mitos.
Hay estudios que indican que los vegetarianos tienen sistemas inmunológicos más fuertes que aquellas personas carnívoras, incluso se han comparado a vegetarianos con carnívoros obteniendo como resultado que cuanto más carne se consume más grande son las probabilidades de morir por afecciones cardíacas y cáncer a la vez que se relaciona con la artritis, osteoporosis, presión arterial alta, infartos, entre otros.
En cuanto a la obtención de proteína si somos vegetarianos, esta puede ser perfectamente sustituída si consumimos
una variedad de alimentos vegetales y cubrimos las necesidades calóricas. Para una nutrición vegetariana adecuada es necesario ingerir a diario cereales integrales, verduras, hortalizas, frutas, legumbres, frutos secos, semillas, productos lácteos, huevos (con moderación), diversidad de frutas y verduras, evitar alimentos ricos en grasa y con alto contenido de azúcar y por último mantener una fuente regular de vitamina B12.
Ser vegetariano no es sólo una opción de vida sino también es ser responsables.