Si crees que cometiste un error al poner pegatinas y ya no te gustan porque están muy vistas de la televisión a las revistas, para las paredes, neveras, etc., y además porque son difíciles de pegarlas bien y se te hicieron arrugas y cuando se han ido despegando han dejan manchas y huellas. La tendencia de hoy está distribuir del ancho del papel, un trozo por aquí, el otro por allá, con el fin de estructurar el espacio.
Así la muerte de las pegatinas favorecerá sobre todo a su jurado enemigo el imán. La decoración amovible tiene la ventaja de ser resistente y no ensuciar el espacio, trabaja tu pintura sobre un único pedazo de pared para estructurar la habitación o añade después anchos de papel pintados, para delimitar el espacio. Si tienes un look Wengue por todas partes y ya no lo quieres, porque es una madera muy oscura y no consigue siempre alegrar un cuarto.
Puedes optar por maderas brutas usadas o metal, elijas la que elijas no te olvides del número tres que marca el máximo de maderas distintas que puedes colocar en un mismo espacio. Descarta algún mueble sin pintar, deja vía de escape a tu imaginación, decora el cuarto con muebles, accesorios que combinen con la madera que has elegido.