Al igual que la ingesta de medicamentos, tomar hierbas que no hayan sido recetadas por un médico puedes afectarte a ti y a tu bebé. Esto se debe a que en el embarazo el organismo sufre transformaciones que a medida se va a adecuando al bebé y a las nuevas exigencias fisiológicas. Por eso toma mucha precaución antes de beber una infusión, recuerda que algunos medicamentos son hechos en base a plantas medicinales, y entre ellas existen las que perjudican la lactancia o estimulan el útero, provocando una interrupción del embarazo.
Tampoco queremos asustarte, si bien debes tener cuidado con las infusiones de plantas naturales, si las añades a tus preparaciones no existen el mismo problema pues la dosis del químico es mucho menos que la que se emite al hervirlo. Entre las hierbas más comunes y qué puedes consumir moderadamente están la menta, la manzanilla, el tomillo, el jengibre, flor de lima, té verde, pero ten cuidado con el té de jengibre porque si bien es muy recomendado durante el primer trimestre, no es nada beneficioso en los últimos meses.
Las hierbas que se consideran peligrosas para esta etapa son la consuelda o lechuquina, el anís, el hinojo, toronjil, hierba luisa, flor de Jamaica, romero, eucalipto, uña de gato porque estimulan el útero, y hasta pueden provocar un aborto. Así que si solías tomar un anís para bajar tus comidas, te recomendamos que dejes de hacerlo todos los días, aunque éstas hiervan se tornan peligrosas siempre y cuando se consuman tres tazas al día.