Este tratamiento anti envejecimiento es muy novedoso y eficaz, hasta el momento sólo ha dado resultados favorables. Se trata de un procedimiento muy sencillo, no te dejes engañar por lo complicado que puede sonar su nombre. Consiste en la emisión de diodos de luz visible de banda estrecha de diferentes colores que estimulan a las células dérmicas y epidérmicas. La mayor ventaja de esta técnica es que se puede complementar, tranquilamente, con otros método.
Esto no ocurre con el peeling, pues al someterte a este tratamiento debes guardar reposo y cuidar la piel al máximo de tener contacto con productos que pueden ser considerados agresivos. Con la bioestimulación lumínica también se evita la inflamación o el enrojecimiento, que sí producen otros tratamientos.
Gracias a la estimulación que provoca esta emisión de luz ayuda a que el colágeno y la elastina aumenten nuevamente, lo que hace posible que las arrugas y patas de gallos no aparezcan con la misma fuerza con la que estaban notándose. Si tu caso también es que tienes mucho acné, puedes sentirte mejor ya que este tratamiento al emitir una luz azul y otra roja, logran actuar sobre los granitos. La azul actúa de bactericida contra el bacilo que hace aparecer el acné, mientras que la roja actúa como antinflamatoria, ayudando a disimular las rojeces.
