Cuando recién estamos de novias todo es fantástico y cada encuentro es una excusa para el sexo. Pero esto no dura para siempre, y cuando la pareja va madurando y creciendo pasa por distintas etapas. Una de estas etapas es la pérdida del deseo sexual que puede experimentar cualquiera de los dos.
Esto puede pasar por varias razones, disputas conyugales, frustraciones repetidas por impotencia o eyaculación precoz, alcoholismo, cuadros depresivos, intervenciones quirúrgicas que dejan un trauma, entre otras. Lo importante es que la pérdida de deseo no debe durar para siempre, se puede recuperar.
Una manera es salir a la calle sin ropa interior y comentárselo a tu novio mientras caminan, entrar a un sex shop y
elegir entre los dos algo para cambiar la rutina. Siempre es bueno tratar de innovar e intentar nuevas posiciones. La comunicación con la otra persona es muy importante, y no sólo verbal, sino en el dormitorio también, asique a no restarle importancia!