Desde hace muchos años que los médicos destacan la importancia de disminuir el consumo del café y aumentar el del té. Aparentemente habían muchos efectos perjudiciales para nuestra salud relacionados con esta infusión y su alto contenido de la cafeína.
Se dice que el consumo excesivo de cafeína lleva a cambios en la conducta, capaz de producir tolerancia y dependencia así como síntomas de abstinencia cuando se la deja de consumir. De hecho algunos la han llamado “droga portera” ya que su consumo puede llevar al abuso de alcohol, tabaco y otras drogas ilegales.
Sin embargo, descubrimientos recientes indican que beber café con moderación tiene efectos positivos para la salud.
Esta bebida ayuda a la concentración y eleva el estado de alerta, además se considera a la cafeína como una sustancia protectora capaz de reducir el riesgo de contraer Parkinson. A su vez, el consumir de 3 a 4 tazas de café reduce el nivel de azúcar en la sangre evitando contraer diabetes.
La cafeína también es buena para: dolores de cabeza, prevención de cáncer de colon, problemas respiratorios. Lo importante es consumirlo con moderación, como sucede con todo lo que nos rodea.