La obesidad del abdomen es dada por una grasa que no se asienta en el subcutáneo, sino que se encuentra inmersa entre los órganos. Metabólicamente, esta grasa es muy activa y causa mucha inflamación aumentando algunos componentes en el hígado que elevan la presión arterial e incide en la coagulación de la sangre, lo que predispone a una trombosis.
Esa grasa además hace disminuir la resistencia a la insulina, por lo que predispone a una diabetes, aminora el colesterol bueno y aumenta los triglicéridos.
Una forma de ir controlando el volúmen de tu cintura, es midiéndola y ¿cómo?. Comienza localizando el punto más alto de la cadera y de la última costilla; en el punto medio entre ambas zonas se debe medir.
Los valores considerados peligrosos son 80 centímetros de cintura para la mujer y 90 en los hombres.