Cada vez que terminamos una relación comenzamos a buscar consuelo en nuestras amigas o familiares y una de
las cosas que siempre escuchamos es “quedate tranquila, un clavo saca otro clavo”. En alguna medida no es tan descabezado pensar así y creer que comenzar a salir con otra persona puede mantenernos distraídas y olvidarnos de nuestro ex.
Lo cierto es que cuando tratamos de “tapar” nuestro dolor con otra persona a nuestro lado lo único que hacemos es prolongar el duelo, cuando la relación fue importante siempre tenemos que tomarnos un tiempo para estar solas, reflexionar, aprender de lo sucedido y cerrar la etapa.
Una vez que esa etapa esté cerrada y hayamos hecho una evaluación de aquellas cosas que quizás tengamos que cambiar o mejorar para la siguiente relación, entonces estaremos prontas para algo nuevo. Apresurando las cosas, no sólo nos engañamos a nosotras mismas sino que podemos lastimar al “segundo clavo”.