Qué pasa cuando tú eres la otra

amantes_2Estas en una reunión y conoces a un hombre que te fascina y te atrajo a primera vista y él también muestra su interés en ti. Se acerca, se conoces, hablan un poco y luego terminan saliendo. Empiezas a soñar con una relación perfecta y te ilusionas, pero ¿qué tanto sabes de él, de su vida, de sus costumbres?. Casi nada, pero lo amas y crees que todo lo que te dice es cierto hasta que descubres la terrible verdad.

Sí, es cierto, nadie mejor que los hombres para acomodar las palabras y decirnos las cosas que queremos oír. Más aún cuando se trata de alguien maduro bordeando los 40. Ya tienen más experiencia, confianza y seguridad, pero también un pasado que muchas veces no llegamos a conocer por completo.

Pero estamos ilusionadas y no queremos malograr el momento así que lo dejamos pasar, hasta que un día descubrimos lo inesperado: que es un hombre casado ¡y con hijos!. En ese momento nos paralizamos, no amantes_1comprendemos nada, nos abstraemos del mundo tratándonos de explicar nosotras mismas qué fue lo que pasó, en qué nos equivocamos, cuando en realidad el responsable es él.

Luego lo enfrentas, le dices que lo sabes todo. Claro, ellos al principio no lo aceptan, mas cuando se ven acorralados te dicen toda la verdad y te dice que te ama, que quiere seguir contigo, que eres la mujer de su vida, pero que no puede dejar a su esposa por los hijos. Y encima te ofrece seguir viéndose, es decir, te ofrece el papel de la amante botando tus sueños e ilusiones al tacho.

Y sin embargo, ahí estás, pensando qué hacer, cómo arrancarte ese amor de tu corazón, tu mente y tu piel, cómo borrarlo de tu vida de un tirón. Pero sabes que no se puede, que todo tiene un proceso y que derramarás algunas lágrimas por aquel desdichado amor, pero al final te recuperarás, dejarás que él se vuelva sólo un recuerdo y empezarás otra vez devolviendo la alegría a tus días y a tu vida.

Deja un comentario