En estos tiempos es muy difícil ver a la mujer actual, siempre apurada y con mil pendientes que realizar, delante de un taburete de planchar y con mil prendas por alisar. Actualmente cuando mandamos a lavar la ropa del marido, los chicos y la nuestra solicitamos que también nos la entreguen planchada, es por eso que cada vez es menos común ver estos instrumentos en los hogares, o verlos desplazados en un almacén. Por eso le vamos a enseñar a reciclarlos para darle un uso innovador.
Materiales:
Pintura acrílica wengue: acrílicos marrón, negro, ocre y borgoña
Oleo negro
Agua ras
Aceite de lino
Pincel de pelos abiertos
Barniz sintético mate
Marco de portarretratos
Hilo de papel
Eles de metal
Convertidos de óxido negro
Un pedazo de cortina de junco
Procedimiento:
La tabla en sí la vamos a pintar con una pintura wengue preparada en casa, la base es una mezcla de acrílico negro, marrón, ocre y borgoña hasta llegar al marrón chocolate bien oscuro, para darle la apariencia final vamos a humedecer el pincel con el agua ras, mojamos con el aceite de lino y procedemos a tocar el óleo, usted tiene que pintar haciendo vetas, después que seque completamente vamos a barnizar todo con uno sintético mate. En la zona donde va la plancha colocaremos el marco de un portarretratos para simular el lugar, clavamos 4 clavos a los extremos y le colocamos bolitas que pintaremos del mismo tono también. Luego con el hilo de papel vamos a trenzar el sector para delimitar dónde pondremos las velas.
Las eles de metal las vamos a doblar con unos martillazos para ahí colocar las revistas, las pintamos con el convertidor de óxido negro, las colocamos en las patas del taburete y las trenzamos con más hilo de papel. Para colocar un adorno al ras del suelo podemos usar un pedazo de cortina de junco, trenzarla en los extremos y colocarla para darle una imagen diferente y no parezca una simple tabla de planchar.