Con la llegada de las fiestas, llegan también las elecciones de comidas, tragos, aperitivos, etc. Eso nos conlleva a saber elegir un buen vino, porque no existe mejor acompañante en la mesa que un delicioso vino, ya sea tinto o blanco, para resaltar los sabores que hemos decidido servir para la ocasión. Lo primero que debes tener en cuenta es que un buen vino es como un perfume, debe ser elegante y complejo, ningún elemento debe resaltar más que otro, todos sus ingredientes deben convivir en perfecta armonía.
La mejor manera para distinguir un buen vino, es en base a su aroma, sólo debes llevártelo a la nariz para empezar a reconocer sus matices, los mejores sommeliers logran captar hasta 4,000 olores diferentes, esto se debe a que el olfato es nuestro sentido más sensible. En una copa de vino pueden resaltar hasta 200 olores diferentes, es por eso que debemos estar preparadas para sentirlos, sólo debes respirar fuerte para que las moléculas olorosas alcancen los receptores olfativos.
Tres de los más importantes aromas que puedas distinguir en los vinos, son, el grupo de los frutales, donde predominan las ciruelas, moras maduras, que acompañan perfectamente a la uva. Existe otro grupo que se denomina el especiado porque se encuentra acompañado de otras especias como el hinojo y la nuez moscada. Finalmente existen los que tienen un suave aroma a madera, esto se debe a su crianza, muchos vinos permanecen meses en barricas de madera, las cuales le brindan esta sensación.