Según el Psicólogo Kaplan, la infertilidad es “la pérdida del hijo que no se ha tenido”. Definitivamente esto hace referencia a lo difícil que es para una pareja que ha intentado por mucho tiempo tener hijos, aceptar que no es posible y hacer ese duelo por el “hijo que no se ha tenido”.
Sin embargo hoy en día existen numerosas técnicas que pueden lograr que esta pareja cumpla con su sueño y no deba seguir en esa etapa de dolor y frustación. Hay procedimientos de baja complejidad y procedimientos de alta complejidad.
Baja complejidad: inseminación intrauterina: se introduce el esperma dentro del útero en el momento de la
ovulación; coito programado: se programan las relaciones sexuales para que coincidan con la ovulación.
Alta complejidad: fertilización in vitro: se recuperan óvulos de los ovarios, son fertilizados con espermatozoides hasta lograr un cultivo de embriones y éstos se implantan en el útero; inyección intracitoplasmática de esperma: utilizando un poderoso microscopio se sostiene un óvulo con un tubo de succión y se penetra con una micro aguja que libera una célula espermática, luego se transfiere al útero; donación de óvulos.