Todos necesitamos un descanso, por eso se han creado exclusivos y exóticos hoteles de hielo que más que hacerle pasar frío lo sumergirá en una divertida aventura. Si bien sabemos que existen necesidades más importantes que cumplir y éstas no son más que excentricidades que realizamos sólo por darnos un tipo de placer, nos viene bien salir de la rutina y pasar unas maravillosas vacaciones en el hielo.
Definitivamente hospedarse en un hotel de hielo es una exclusividad que todos no nos podemos dar, hacerlo se inclina a dos motivaciones en especial, la primera que los alrededores tienen una estética muy elegante y la segunda porque no todos lo pueden hacer. Es un lujo que pocos podemos darnos, porque se trata de un hotel íntegramente diseñado en hielo, todo lo que usted ha visto en un hotel convencional, lo encontrará aquí pero hecho en base a hielo.
Las columnas, las mesas, jarrones y hasta las mismas camas están hechas de hielo sólido. A los huéspedes se les entregan unos revestimientos plásticos a la hora de dormir, además las camas son recubiertas de pieles de renos, una especie bien común en la zona, y que ayuda a mantener caliente el cuerpo.
Así mismo la atención es de lujo, el personal despierta a los huéspedes con bebidas calientes que les permitan reincorporarse y relajarse del frío, los llevan a los baños sauna. Podrá encontrar éstas elegantes instalaciones en Suecia y Quebec.